jueves, 7 de febrero de 2008

Sand house - steven holl






The previous house the architect Steven Holl designed, on a mesa in New Mexico, was a metal iceberg that eschewed right angles. His newest house, however, embraces them. The change was dictated not by Holl’s aesthetic whims but by his clients, who were moving from the Midwest to rizona, with a large contemporary art collection. What they wanted was a home that doubled as a private gallery. Indeed, although the scenery outside is gorgeous, the couple was less interested in framing views (something every house in the neighborhood tries to do) than in framing works by the likes of Jeff Koons, Bruce Nauman and Robert Ryman.
Given that mandate, Holl sought a way to build the house that would emphasize vertical surfaces. He found it in the “tilt-up method,” long a staple of warehouse construction: first the slab is poured, then the thinner wall slabs are poured right onto the floor (with a layer of grease to keep the new and old concrete from merging). When the wall panels are dry, a crane raises them to 90 degrees, where roof beams lock them into place. But while warehouse slabs typically are designed to create bland, windowless surfaces, Holl designed his slabs to merge at some points and diverge at others. That created facades with small openings to let light in — without sacrificing too much of the owners’ privacy or precious wall space. The result is the kind of geometry that has intrigued Holl at least since he designed Manhattan’s Storefront for Art and Architecture (with Vito Acconci) in 1993, giving it a similarly intriguing puzzle-piece facade.
Even where Holl used glass, he played hide-and-seek games, placing perforated sheets of Cor-Ten steel in front of the main entrance. The perforated sheets extend into a railing for the ramp that leads to the house’s flat roof. A small front courtyard contains a lap pool, where the paving is pink Arizona sandstone.
For the interior of the 3,320-square-foot house, Holl followed standard gallery construction protocols: he laid the floor (in this case, a continuous sea of gray terrazzo) before a single inside wall was built. That means the walls can be moved if the owners decide to rearrange the spaces. In the current configuration, there’s a long, gallerylike living room, a den where the husband watches television and an office for the wife, with walls of deep-blue plaster. The only place to sleep is in the master bedroom suite, with its spalike bathroom of Port Orford cedar. The husband says his golfing buddies always ask, “Where are the other bedrooms?”
But if the couple doesn’t want guests, they do want light. The kitchen, dining area and den share a south-facing glass façade shaded by a deep overhang. Elsewhere, small skylights send sunbeams dancing across the plaster walls and shiny, dark gray floor. Beneath three of the skylights are shallow pools of water. In his early plans Holl described the pools as a low-tech air-conditioning system: warm air would pass over the pools, causing cooling evaporation before ascending through the skylights. In reality, the owners rarely open a house containing fragile artworks to the elements. Holl himself admits that the pools and skylights “are not a blockbuster HVAC feature.” In fact, what he created was a conceptual air-conditioning system, a fitting accompaniment to the couple’s conceptual art. Indeed, the owners, who found Holl through art-world contacts in Chicago, are comfortable with him in part because his work is so much about ideas. A Columbia architecture professor who is himself married to an artist, Solange Fabião, Holl writes treatises with titles like “Intertwining” and, like most artists, gives each work a name. This one is the Planar House. As the lady of the house explains, “The house is a vessel for the collection, and it’s also become part of the collection.”


Chile: Casa Deck, Alto Rungue, Assadi + Pulido

La vista hacia la localidad de Rungue, se presentaba como un plano inclinado hacia el valle con la Cordillera de la Costa como telón de fondo. El terreno sugería una gran terraza, una explanada sobre la cual observar la totalidad de este escenario.
El proyecto se inicia con la idea de un deck de madera. Sobre esta plataforma se habría de incorporar los recintos de la casa. Pero los recursos estaban destinados exclusivamente a esta terraza, y el espacio interior alcanzaba sólo para un gran estar incorporado a ella. Se decidió por lo tanto destinar casi la totalidad de estos recursos a solucionar la vivienda en base a dos compuestos principales: un deck y un recinto de estar, este último, capaz de absorber la cocina, el comedor e incluso el dormitorio principal. Se decidió además, bajo la premisa de que en una casa de veraneo los dormitorios se ocupan solamente para dormir, eliminar dicho concepto y cambiarlo por el de dormidero, con lo cual el espacio destinado a dormitorios se elimina casi por completo del proyecto.
Mediante un pliegue de este deck se consigue una concordancia con la inclinación del terreno a la vez que se encierra al espacio destinado para la vivienda. El exterior se trabaja entonces como un área libre que descansa sobre el relieve y el interior como una cápsula de vidrio incorporada a los pliegues de esta lámina de madera. El interior a su vez fue dividido longitudinalmente en dos mediante un muro ancho de servicios, al que se le incorpora la cocina y los baños, además de un set de camas en tres niveles hacia la parte posterior de la casa. Estos dos espacios se convierten entonces en una gran zona de estar familiar, comedor y cocina por una parte y un pasillo-dormidero con camas por otra.
La lámina de madera que genera este deck recorre toda la casa, desde la parte más baja –en la cual se ha incorporado la piscina- convirtiéndose luego en el techo, dejando en evidencia, ya desde una primera aproximación a la casa, el uso de la madera en todas sus partes.
El deck principal que incluye la piscina deja una inclinación, producto de la pendiente del terreno que mira hacia el oriente, como una reposera del tamaño de toda la vivienda, admitiendo la posición del cuerpo en descanso como si se tratara de una gran chaise longe. La cubierta de la casa se inclina en el sentido opuesto, sirviendo esta vez de solarium hacia el poniente del sitio.



El arquitecto Niemeyer inaugura su obra más difícil y demorada

El arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, de 99 años, inaugurará mañana, jueves, el 'Teatro Popular' de la ciudad de Niteroi, la obra que, en sus propias palabras, fue la más difícil y con mas aplazamientos de toda su carrera.

'La construcción del teatro que proyecté en el Camino Niemeyer fue la más demorada y difícil de realizar', afirmó el arquitecto en un artículo que escribió para la edición de hoy del diario O Estado de Sao Paulo.'Durante años la obra fue afectada infelizmente por diferentes problemas que la falta de recursos generaba', agregó Niemeyer al admitir que los problemas presupuestarios no sólo atrasaron la construcción cerca de ocho años sino que lo obligaron a hacer numerosas modificaciones en el proyecto.El arquitecto dijo que durante todo ese tiempo se abstuvo de criticar a los responsables de los problemas, porque reconoce que 'todos intentaban encontrar una solución, cualquiera que fuese'.El llamado 'Camino Niemeyer' es una ruta que incluye seis grandes obras de este arquitecto de fama mundial en Niteroi, la ciudad de cerca de 500.000 habitantes separada de Río de Janeiro por un puente de 14 kilómetros de extensión.Entre las obras de esta ruta destaca el Museo de Arte Contemporáneo de Niteroi, una construcción con forma de platillo volador ubicada sobre la bahía de Guanabara, cuyas aguas separan a Río de Janeiro de Niteroi y que también pueden ser vistas desde el Teatro Popular.Sobre las dificultades para realizar la construcción, la alcaldía de Niteroi informó de que invirtió 9 millones de reales (unos 4,4 millones de dólares) en la obra y tuvo que pedir otros 5 millones de reales (unos 2,4 millones de dólares) al Ministerio de Turismo.'Sacar del papel la obra prima de la mente de Niemeyer exigió un gran esfuerzo financiero, pero el teatro que el arquitecto entregó a la comunidad justificó la inversión', afirmó la municipalidad en un comunicado.El Teatro Popular, en un área construida de mil metros cuadrados, consta de un platea de 480 metros cuadrados y está en medio de una plaza de 17.000 metros cuadrados.El arquitecto concibió el escenario del teatro de forma que algunos espectáculos puedan ser vistos por un público de 350 personas sentadas y otras por un público de hasta 10.000 personas en la plaza.'El teatro exhibe las estructuras de concreto armado de Niemeyer que tanto influyeron en artistas, arquitectos y sociedades a lo largo del siglo XX. En él están las curvas, las sinuosidades de una arquitectura que abandona las líneas rectas y las antiguas concepciones constructivas', asegura la municipalidad al indicar que la obra resume la arquitectura de Niemeyer.'También cuenta con dibujos con el trazo inconfundible de su autor (una manifestación popular que agita banderas y una mujer que baila) estampados en dos paneles gigantes de cerámica', agrega.En la inauguración del teatro estarán presentes, además de Niemeyer, el alcalde de Niteroi, Godofredo Pinto, la ministra brasileña de Turismo, Marta Suplicy, y el antiguo titular de esa cartera y hoy ministro de Articulación Política, Walfrido Mares Guia.El teatro será inaugurado precisamente en el año en que Brasil conmemora con varias exposiciones y actos el centenario de su más famoso arquitecto, que será el 15 de diciembre próximo, y constituye el primer homenaje que le rendirá este año Niteroi, la ciudad con más obras de Niemeyer después de Brasilia.En Niteroi, además, aún están en construcción o en proyecto otras obras de Niemeyer, como la Fundación Oscar Niemeyer, el Memorial Roberto Silveira, el Museo Petrobras de Cine (que tiene la forma de un rollo de filme) y una Catedral.

fuente: http://actualidad.terra.es/cultura/articulo/niemeyer_arquitecto_inaugura_obra_dificil_1497854.htm

edificio Council House 2 en Melbourne

La semana pasada publicamos el edificio Council House 2 en Melbourne, el cual fue distinguido por la Green Building Council of Australia por su alta capacidad de ahorro energético e implementación de tecnologías sustentables. La idea era mostrar un caso donde la Arquitectura se piensa desde una arista tanto de sustentabilidad como de ahorro de energia y recursos a largo plazo.
Debido a la dinámica que adoptó la discusión anterior, nos contactamos con Design Inc, coautores del proyecto en conjunto con la City of Melbourne, con el fin de compartir mayor información con Plataforma Arquitectura. De esta manera es posible apreciar la complejidad técnica y arquitectónica del edificio a través de imágenes, plantas, cortes y esquemas. Desde ya, muchas gracias Justin Cooney.
En las siguientes imágenes es posible apreciar las distintas elevaciones del edificios, donde los elementos a destacar son las turbinas verticales que funcionana como mecanismos reguladores de la temperatura del edificio. Luego encontramos una serie de imágenes que hablan de la relación con el primer piso y el espacio público, junto con 3 plantas que grafican la situación con la calle, un planta tipo de oficinas, y la comentada cubierta del post anterior.















Casa Ramos – San Vicente del Raspeig, Alicante

Daniel Carratalá / Lino Bellot – España

La Casa Ramos se emplaza en territorio austero y seco, en un terreno colonizado por el raspeig. Son dos cuerpos posados en el suelo, la casa en sí y la piscina.
Los grandes tableros de resina rojo carmín sustentados por una estructura de acero cubren parte de la terraza, arquetipo del habitar frente al mediterráneo. La terraza tenía que ser el espacio más amplio de la casa, capaz de acoger hasta las actividades más cotidianas. Para ello, la terraza contiene varios espacios, permite intimidad y también una fiesta, permite estar a cubierto o a la intemperie. La terraza es en sí la casa, con algunas habitaciones interiores a modo de apéndice en el mismo nivel y con la bodega escaleras abajo como en un barco.